Juan Manuel Juárez. IV. Ausencia y Disolución
Madrid. Enero, 2026.
IV. Ausencia y Disolución constituye la última estación de In Amoris Idolatria, Cordis Martyrium, un proyecto escultórico sobre el martirio contemporáneo entendido como desgaste afectivo, abandono y desaparición progresiva del yo. Las piezas se presentan como vestiduras suspendidas: telas endurecidas, estucadas y policromadas que han perdido su función corporal para convertirse en restos, pieles vueltas, prendas abandonadas sobre el muro.
La serie trabaja desde una tensión entre presencia y disolución. El exterior beige, frío y deslavado actúa como una superficie de contención, mientras que los dobladillos, cavidades y vueltas inferiores revelan una policromía más orgánica: tierras, sienas, verdes apagados y rojizos sucios. Esa parte interior aparece como una piel cansada, expuesta, todavía cargada de memoria aunque ya separada del cuerpo que la sostuvo.
Desde la tradición de la imaginería, las obras recuperan procedimientos de tela estucada y policromada sobre estructura de madera, desplazándolos hacia un lenguaje contemporáneo. La referencia al tapiz —especialmente a la memoria de los tapices vinculados a Rubens desplegados en Toledo— aparece transformada: ya no como escena monumental, sino como vestidura residual, íntima y silenciosa, capaz de contener un relato después de su desaparición.





